Cuál es la diferencia entre callo y ojo de gallo

Cuál es la diferencia entre callo y ojo de gallo

Los callos son una condición muy común, de hecho, más de un 35% de los españoles tiene callosidades en los pies[1]. La causa es la presión excesiva debido al uso de un mal calzado, a un ritmo de vida activo o la forma y estructura del pie. Ahora bien, muchas personas no saben cuál es la diferencia entre callo y ojo de gallo.

Ambas condiciones son distintas, tanto en su apariencia como en los síntomas que presentan, y aprender a identificarlas es básico para su tratamiento y prevención. 

Si te preguntas la diferencia entre ambos, pero también quieres saber cómo quitar ojos de gallo y callos sigue leyendo, porque en este artículo de Scholl te ofrecemos la información que necesitas para distinguirlos y eliminarlos por completo. 

Diferencia entre callo y ojo de gallo

La mayoría de las personas saben identificar con facilidad un callo, aunque puede que no tengan muy claro la razón por la que aparecen o cómo evitarlos.

Los callos, también conocidos como hiperqueratosis, se presentan por una constante presión y fricción en determinadas partes del pie, lo que produce la formación o acumulación de células muertas como un mecanismo de protección de nuestro cuerpo ante un roce constante. 

Normalmente aparecen encima de los dedos o en el lateral del pie y el causante suele ser un zapato que nos roza o que no se ajusta bien al pie, así como el constante roce de nuestros pies con una determinada superficie. 

callos y callosidades en los pies

Los callos están habitualmente encima de los dedos o en la zona lateral del pie

Es importante destacar que el callo no es exactamente lo mismo que las durezas en la piel, pues el callo aparece en un punto determinado donde se ejerce mayor presión generando dolor en esa área, mientras que las durezas aparecen en una zona más amplia, por ejemplo los talones. 

diferencia entre callo y dureza

Las durezas están localizadas en zonas más extensas de los pies, como por ejemplo los talones 

El callo puede presentar síntomas diferentes, todo depende de la zona donde esté y los nervios o glándulas sebáceas que se encuentren en la misma, y precisamente esa es la diferencia entre callo y ojo de gallo.

También conocido como callo blando o heloma interdigital, el ojo de gallo es un tipo de callo que, en lugar de encontrarse encima de los dedos o en el lateral del pie, se encuentra entre los dedos y presenta características muy particulares que hacen que sea fácil diferenciarlo de los callos convencionales. 

Los síntomas de un ojo de gallo o callo blando son: 

  • Se presenta habitualmente entre el cuatro y quinto dedo del pie, aunque puede aparecer en otras zonas entre los dedos. 

  • Son más blandos que los callos regulares, con un borde blanquecino y bien definido a su alrededor. 

  • Por dentro suelen tener un núcleo rojo y redondo.

  • A diferencia de los callos y callosidades, el ojo de gallo es doloroso y causa molestias. 

¿Por qué tengo un ojo de gallo? 

La causa del ojo de gallo o heloma interdigital es la fricción que se produce entre el hueso de uno de nuestros dedos con el otro, por eso normalmente se presenta entre el cuarto y el quinto dedo del pie.

Este callo blando aparece producto del uso de zapatos muy estrechos en la punta o de cualquier condición que lleve al constante roce de los huesos de ambos dedos, por ejemplo, un sobrecrecimiento óseo en esta zona. 

Esto potencia la presión en el dedo contiguo creándose una lesión del tipo blanda conocida como  "ojo de gallo" debido a su núcleo redondo y rojo.   

Cómo quitar callos y ojos de gallo

Cuando el callo, duro o blando, se encuentra en una zona en la que causa molestias, es recomendable tomar algunas medidas para reducir el dolor y tratar el problema correctamente. Estas son algunas de las recomendaciones para quitar ojos de gallo y callos

Parches para callos y ojos de gallo

Una de las soluciones que plantea Scholl son los parches para callos de molespuma, que proporcionan un alivio inmediato del malestar generado por los callos que aparecen entre los dedos y sobre los mismos, causando dolor.

Este producto está dermatológicamente testado y está formado por una doble capa que proporciona una amortiguación efectiva, aliviando significativamente el roce y la presión.

parches para callos Scholl

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Lo único que debes hacer es colocar el parche sobre el callo con la parte adhesiva. De esta manera tan sencilla, podrás caminar todo el día al proteger la piel de manera óptima.

Es importante destacar que las personas diabéticas o con problemas de circulación precisan una atención especial, de ahí que sea conveniente consultar al médico antes de utilizar el producto.

Tratamiento farmacéutico para ojos de gallo y callos 

Además de proteger la zona para reducir el roce y las molestias, podemos aplicar un producto farmacéutico que nos ayude a acabar con el problema de raíz, es decir, que nos sirva para eliminar ojos de gallo y callos. 

Este es el caso del tratamiento para callos de Scholl adecuado para ojos de gallo y callos encima de los dedos, que ofrece mejoras visibles en 5 días. Lee detenidamente las instrucciones del producto antes de aplicarlo, consulta al farmacéutico ante cualquier duda que tengas y no apliques el producto en caso de callos neurovasculares.

eliminar callos y ojos de gallo_Scholl

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Así, Scholl pone a tu alcance un Tratamiento Express 2 en 1 que se utiliza de manera rápida y eficaz para tratar los callos. Lo que hace es aliviar el dolor y en tan solo unos días podrás apreciar mejoras visibles. Además, es reutilizable y es posible emplearlo para tratar varios callos. 

Este tratamiento para ojos de gallo y callos debe ser utilizado en el área afectada, evitando que sea aplicado en la piel sana. En caso de que aparezca un signo de irritación, es conveniente consultarlo con el médico. 

La forma de utilizarlo es realmente sencilla. Solo necesitas seguir dos pasos para que en cuestión de pocos días veas la diferencia:

  1. Lima la parte superior del callo. Esto reducirá la molestia de la presión y el roce y proporcionará una sensación de alivio inmediato. También ayudará a que la fórmula del producto penetre mejor en el callo.

  2. El segundo paso consiste en aplicar el líquido utilizando el aplicador.

Repite el proceso cada 3 días. De esa manera, irás eliminando el callo de manera efectiva. 

Elige zapatos adecuados para evitar callos 

El calzado cumple un papel fundamental para evitar y tratar ojos de gallo y callos. Por eso, al elegirlo es importante tener en cuenta estas recomendaciones: 

  • Si padeces o has padecido ojos de gallo, es importante que evites el calzado estrecho en la punta, pues favorece el roce entre los huesos de los dedos, favoreciendo la aparición de esta condición. 

  • Escoge zapatos con una punta que permita que tus pies estén cómodos en el día a día. 

  • Para evitar cualquier tipo de callo, es importante que elijas también zapatos de tu talla, evitando aquellos muy apretados o sueltos pues suelen ocasionar roces. 

  • Opta por calzado elaborado en materiales flexibles y de calidad que se ajusten a tus pies. 

  • Estira bien los zapatos antes de usarlos durante toda una jornada o hacer largas caminatas con ellos. Si notas alguna zona de roce, protégela hasta que el zapato ceda para evitar la formación de callos. 

  • Si detectas que un zapato te molesta más de la cuenta, opta por nuestras almohadillas para puntos sensibles que proporcionan amortiguación localizada para protegerte contra las rozaduras. 

 

 

[1] Footcare Issues, Incidence & Treatment Rates. Harris Interactive. Global Report, March 2018.

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